La inminente implementación del sistema de facturación electrónica en Panamá, es un tema de creciente interés, por las ventajas que ofrece a pequeñas, medianas y grandes empresas, en relación con el tradicional sistema de facturación fiscal.

La iniciativa no podría ser menos interesante, si se parte de que la facturación electrónica genera un ahorro de entre 30% y 75% en los costos relacionados con la impresión de facturas, el almacenamiento, la distribución y los costos de cálculos contables; sumado a la potenciación de las actividades comerciales y el aporte a la protección del medio ambiente.

De ahí la importancia de que los empresarios, ejecutivos y colaboradores se vayan familiarizando con el proceso que conduce a la implementación del nuevo sistema.


Conceptos básicos del cambio

Una factura electrónica es el documento que justifica la entrega de bienes o la prestación de servicios, como cualquier factura de papel.

La diferencia radica en que se expide y recibe en formato electrónico y en que, para que se le considere deducible del impuesto sobre la renta, tiene que contar con el consentimiento del destinatario.

De ahí la necesidad de definir cómo replicar los escenarios cotidianos de su facturación, es decir, diseñar un formato de acuerdo con el tipo de negocio y con características similares a las de su factura tradicional.


Procesos diferentes para venta entre consumidor final y negocios

En Panamá, la factura electrónica no será un proceso obligatorio, sino una alternativa al equipo fiscal, para negocios con ventas al detal (B2C) y negocios entre empresas (B2B). Entre ambos procedimientos hay diferencias:

  • Cuando se hacen operaciones entre empresas o B2B, las facturas se envían por internet a la DGI para su aprobación. Una vez aprobada, el vendedor debe enviarla a su cliente junto con el código de autorización que emite la DGI, para que éste la acepte. La aceptación es importante porque permite al comprador utilizar la factura para solicitar el crédito fiscal de ITBMS.
  • En el caso de ventas al consumidor final o B2C, el comercio envía las facturas a la DGI para su aprobación hasta el día siguiente de realizada la venta. El comercio está en la obligación de entregarle al consumidor un comprobante impreso o por vía electrónica.

El apoyo de InterFuerza

Para automatizar sus operaciones y emisión de facturas, emprendedores y PYMES deberán conectar un sistema de gestión para el envío de factura electrónica al ente regulador.

Con las funciones de ERP que ofrece InterFuerza esta conexión se da de manera ágil y simple, con ahorros significativos en el desarrollo de adecuaciones para procesos de facturación, y un seguimiento riguroso a estándares de seguridad en el manejo de información sensitiva. Las actualizaciones son constantes, para estar a la par de cambios normativos.

Optar por la tecnología necesaria para anticiparse a la Factura Electrónica le generará réditos inmediatos. Decida hacerlo utilizando un modelo de facturación ajustado a las regulaciones regionales, para facilitar las transacciones de su empresa con proveedores y clientes.

Consulte con un asesor sobre las soluciones de Facturación Electrónica para su negocio.